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«Todos tenemos un superpoder y debemos saber explicarlo en lo que dura un viaje en ascensor» Business Break Lunch con Anna Navarro Schlegel

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Business Break Lunch con Anna Navarro Schlegel

Fecha: 21/4/21

Take Aways:
  • Reconocer los propios méritos … «¿Por qué no?»
  • El equipo determina el éxito de un proyecto: hay que tener confianza y escuchar.
  • Todos tenemos un superpoder y debemos ser capaces de transmitir nuestra propuesta de valor en lo que dura un viaje en ascensor.
  • Equidad de género en el sector tecnológico significa contar con mujeres en los equipos de desarrollo de producto y en cargos decisivos.
  • Las empresas norteamericanas tienen un mercado tan grande en su país que a menudo no ven rentable la globalización.
  • Una agenda bien organizada es imprescindible para asumir cargos directivos.

Mujer, filóloga, europea: un punto de partida poco obvio, pero que no ha impedido a Anna N. Schegel ser reconocida como «la mujer con más impacto en el mundo de la tecnología en 2020». Nacida en Olot, la ambición y una visión global llevaron a Anna Navarro a California y de allí a todo el mundo. 

Con 24 años, poco después de llegar a los Estados Unidos, fundó The San Francisco Translation Company, su primera empresa, con la que ayudaba a introducir productos en diversos mercados internacionales. A pesar de ser filóloga, pronto se dio cuenta de que «las traducciones son sólo una de las cincuenta cosas que se deben hacer para globalizar un producto». Anna Navarro Schegel ha hecho una trayectoria brillante por los grandes exponentes tecnológicos de Silicon Valley. Es vicepresidenta de NetApp, ha cofundado tres ONGs y es una autora premiada por su libro «Truly Global».

Mujeres

Cuando le comunicaron el reconocimiento de Analytics Insight como la mujer con más impacto en el mundo de la tecnología en 2020, «al principio me sorprendió, estuve dos o tres días medio escondida. Pensé que yo no era la mujer más importante, me ponían por encima de Sheryl Sandberg (Facebook) y Marissa Mayer (Google). Pero más tarde dije: ¿por qué no?», explica Anna Navarro. Reconoce que no es fácil llegar a las posiciones de arriba de todo: se trata de un camino largo, un proyecto que se construye a diario. Pero anima a otras mujeres a apostar por el sector tecnológico.

Las mujeres han sufrido especialmente las consecuencias del confinamiento. En California muchas trabajadoras han dejado el trabajo para atender a los hijos. El 30% de los trabajadores de empresas tecnológicas son mujeres, pero «cuando miras cuál es ese 30% normalmente son abogadas, marketing o comunicación. En los equipos tecnológicos donde se crean los productos la presencia de mujeres baja en picado al 5% o 15%: aquí se marca la diferencia”.

Globalización

Muchas empresas estadounidenses no acaban de ver claro el salto al escenario internacional ya que en Estados Unidos ya hay un mercado bastante grande y no ven rentable explorar posibilidades en otros países. Convencer a los grandes cargos que es importante traspasar fronteras y ayudar a hacerlo posible han sido dos tareas claves de Anna Navarro en su trayectoria. Según explica, «invirtiendo en otros países haces dos cosas, dinero y aliados. Por eso es importante la labor de Barcelona Tech City, para explicar por qué se deben crear e instalar empresas en Cataluña».

Emprender

El éxito de Anna Navarro ha sido un proceso, una lucha diaria para romper barreras. Pero según su testimonio «todos tenemos un superpoder». Para progresar hay que estar conectado, saber transmitir en lo que dura un viaje en ascensor cuál es tu propuesta de valor y formar un buen equipo. «Rodearte del mejor equipo hará que tengas éxito o no. Hay que tener confianza y escuchar mucho», aconseja.

Su agenda es el reflejo ordenado de un cargo con muchos frentes abiertos. Nos explica cómo se organiza: «los lunes revisiones técnicas, martes reuniones, miércoles los proyectos con diferentes ONG, jueves reuniones con directivos y viernes no hago nada de reuniones, es el día que pienso en que ha pasado esta semana, contesto y leo emails».